17 enero 2011

De repente, un día te das cuenta de que ya no pensas tanto en él, que ya no lo buscas más. Te das cuenta de que ya no esta y que no esperas que vuelva, porque sabes que es imposible y que de alguna forma, ya esta! Comienzas a sentirte mal contigo misma. Ahí, solo te queda recordar las cosas buenas, olvidar las malas, y seguir adelante. 
El tema no esta en olvidar, sino en aceptar la ausencia del otro, el vació que deja alguien cuando se va, y aceptar que ya no puede seguir ocupando el lugar que antes tenía. Vendrán varios que entrarán en tu vida y ocuparán ese lugar y aunque sientas que no es lo mismo, que nadie lo va a igualar, más allá de eso, no te cierres. No es reemplazar, es aprender a continuar! El recuerdo de esa persona, por más de que alguien nuevo ocupe su lugar y juegue su rol nunca nadie te lo va a quitar; es lo único que te queda y una de las cosas que mas valoras.

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