17 septiembre 2011


Las ilusiones duelen y lastiman.  Soñamos y nos  imaginamos un mundo perfecto, donde él nos dice te amo, él nos llama todas las noches, él nos dice las cosas más dulces y tiernas, él nos da los mejores besos y abrazos, donde él es nuestro príncipe azul, el que siempre quisimos. 
 Pero luego, esas ilusiones se derrumban, y con ellas ese mundo perfecto que habíamos imaginado. Es triste saber que los sueños nunca se hacen realidad y que solo son falsas esperanzas. 


No hay comentarios: