No me refiero a casarme contigo, ya me conoces yo no pego de mujer, no puedo darte una casa con perro y tres hijos. No me refiero a matarnos de celos, a preguntar qué hiciste ayer, a qué hora has vuelto y acabar siempre en el cine los domingos muertos. Pero puedo dibujar el mar en tu espalda, ser tu capitána, romperte la camisa, llevarte hasta Marte colgarte de una nube y coronarte con un anillo sideral. Si lo eres todo para mi, contigo me elevo hasta el aire, pero no eres nada mío, tonterías para no dormir, que agonía es tener que decidir entre el agua y la comida. No me refiero a ser tu compañera, a admitir que la pasión es algo pasajero y acabar llamandole a tu padre mi suegro.

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