14 enero 2012


A veces somos fuertes, mantenemos nuestra fortaleza hasta el final, pero otras veces, dejamos de serlo, dejamos de ser fuertes y nos hundimos, ya no nos reconocen, porque tenían una manera distinta de vernos, nos veían como la persona fuerte que nunca cae y siempre se levanta, pero hay momentos en los que te hundes, tal cuál, sin más, de repente, porque ya no tienes fuerzas, has caído, como nunca te hubieras planteado, y no eres capaz de levantarte, estás paralizado, de pies a cabeza y no sabes qué hacer, sólo te queda ponerte en pie y empezar a caminar otra vez, porque no te queda otra, no hay ninguna otra salida, que echarle valor y seguir...

1 comentario:

AndreaG dijo...

te sigo guapa! espero verte x mi blog:)