07 noviembre 2011


En un país de heridas, donde nunca se las cierra, dormimos todos juntos sobre penas nuevas.
La luna va al eclipse y el sol se queda solo, y al viejo laberinto le cuesta abrir la puerta.


La vida dibujó una sonrisa en mi cara
y en un minuto triste la borró como si nada.
Ay de mí, ay de vos,  ay de todos.

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