Se hace difícil siendo obrero hacerse cargo del pan, de su esposa, sus hijos, del alquiler y algo más.
Y poco disfruta sus días pensando en ¿cómo hará? si en ese empleo no pagan y cada vez le piden más.
Que injusticia que no se valore, eficacia y responsabilidad. Porque él hoy se mato pensando y es lo mismo que uno más. Homero esta cansado, come y se quiere acostar. Y vuelve a amanecer y entre diario y mate se pregunta: "¿Cuánto más?".
Es así, la vida de un obrero es así; la vida en un barrio es así.
Y pocos son los que van a zafar ...

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